Tecnología Vacuum Brazed (Soldadura al Vacío)
Fundamentos de la construcción de herramientas de corte
Si bien las herramientas de corte se fabrican a partir de diversos materiales, su estructura básica suele estar compuesta por tres elementos fundamentales: un respaldo, un material principal y el sistema de unión entre ambos. Un ejemplo cotidiano es la broca cilíndrica para mampostería, donde el cuerpo de acero actúa como respaldo, el inserto de carburo de tungsteno (widia) funciona como el elemento de corte, y ambos se mantienen unidos mediante soldadura. Otro ejemplo son los discos abrasivos convencionales conformados por un respaldo de malla de fibra + resinas y aglutinantes, utilizando óxido de aluminio como material abrasivo; y en este caso, la unión de los componentes se logra mediante un proceso de cocción a temperatura baja y constante.
Evolución tecnológica y accesibilidad
Los avances tecnológicos han introducido alternativas superiores, tales como el diamante sinterizado y las soldaduras láser o de alta frecuencia, que han optimizado considerablemente el rendimiento de las herramientas. A menudo, la clave del progreso no reside únicamente en el descubrimiento científico, sino en la masificación de los procesos productivos, lo cual reduce los costos y permite que tecnologías avanzadas sean accesibles a mercados más amplios.
El proceso Vacuum Brazed
Uno de los avances más significativos en la industria es la soldadura al vacío (Vacuum Brazed). Esta técnica consiste en la unión de componentes mediante la fusión de un metal de aporte.
En el caso específico de las herramientas diamantadas, el metal de aporte se funde alrededor del grano de diamante, integrando el cristal directamente al cuerpo de la herramienta. Para garantizar una fusión óptima, el proceso requiere el control estricto de dos factores críticos:
- Pureza de la superficie: El área de contacto debe estar completamente libre de óxidos.
- Precisión térmica: Se deben alcanzar temperaturas extremadamente elevadas y precisas para lograr la correcta fundición del metal circundante.
Para cumplir con estos estándares, se emplean hornos de vacío que eliminan la presencia de oxígeno, creando un entorno controlado. El resultado final es una capa de diamante de grano único, caracterizada por una resistencia y durabilidad excepcionales.
